Si atacás el error que ves en otro, lo criticás o lo juzgás, en realidad te harás daño a vos mismo.

No podés conocer al otro (que te refleja) si lo atacás, al atacarlo te atacás a vos mismo.
Lo ponés en lugar de un extraño y en la creación de la inteligencia superior no hay extraños ya que finalmente todos somos iguales.
Hoy me prometeré no ver al otro como un extraño, al fin y al cabo es un reflejo mío ya que todo es cuestión de percepción. 

Grandes metas, pequeños cambios. 

Marietta

La percepción de la realidad debe ser un acto de amor.

La percepción por si misma es una acción que viene de la mente y por lo tanto es parcial, obedece a opiniones de nuestro ego.
Ya que nuestra alma no percibe, ella siente.

Grandes metas, pequeños cambios.

Marietta Rodríguez.